Aunque la austeridad haga agudizar el ingenio, parece que esta máxima no afecta a los medios de comunicación. El damnificado que señalaremos en este caso: el cine. La huelga de guionistas en Hollywood, a pesar de haber acabado hace cerca de un año, debe haber generado que los productores, directores ejecutivos y demás "personalidades" se hayan negado a recurrir a sus servicios, no sabemos si como represalia...El nuevo producto del cine americano podría llevar -para que se hagan una idea- este título: Monopoly, la película; al más puro estilo de Hollywood.

Pero lo que verdaderamente queda patente, fuera de bromas, es la falta de originalidad a la hora de crear nuevas películas. Quizás todas estas personas implicadas en la producción de los films hayan visto con buenos ojos la emisión, por parte de Antena 3, de la vida de "Marisol" en ¿Por qué Pepa Flores mató a Marisol?, o el intento de asesinato contra el rey, con Una bala para el rey... Además se suma al proyecto, lo que ha generado aún posiblemente más expectación y sorpresa que la creación de la misma película, el director Ridley Scott. Esto puede ser consecuencia de la subida del precio del metro cuadrado en Inglaterra, que la crisis afecta a todos...
Especulando sobre cuál será finalmente el argumento de la película -si es que tiene...- según las declaraciones de Brian Goldner, Jefe de Operaciones de la empresa Hasbro, tratará "sobre personas reales que de alguna forma juegan a un Monopoly de la vida real, no en el tablero, aunque hay elementos del juego de mesa". Por la parte de Scott, destaca un aspecto más real de la película, sacándola de la publicitaria declaración de Goldner, ya que es "una muy buena historia y es fundamentalmente una película".
Juzguen ustedes que puede ofrecernos este "vanguardista" -por definirlo de alguna forma- film. Puede que, buscándolo al
go de sentido, la trama gire entorno a una serie de personas afectadas y/o relacionadas con la burbuja inmobiliaria, aunque, en todo caso, no sería muy acertado hacer una película sobre ello de esta forma. Además, resultaría un tanto penoso que la publicidad que se haga de la película tenga como base fundamental el juego Monopoly, si posteriormente sólo se introducen una serie de guiños con éste, lo que resultaría también bastante absurdo.
Por tanto, la verdad es que ni pensando, ni fantaseando se encuentra un proyecto racional. Aunque en época de crisis, la austeridad hace agudizar el ingenio... ¿O eso era otrora?