Los niños de la película Slumdog Millionaire han vuelto a la India como unos héroes tras su paso por Hollywood. Sin embargo, la capital del cine hizo abrir los ojos a los pequeños actores de su "antiguo mundo", descubriendo las efímeras mieles de la fama a una edad demasiado temprana.
Esto ha generado que se den cuenta de la pobreza que les rodeaba en su país, y de la que creían imposible salir -si es que consideraban que eso no era natural-, debido al gran condicionante que ejerce la religión hinduista para el establecimiento de los estamentos sociales. De hecho, la casa de Azharuddin Mohammed -uno de los protagonistas de la película- fue demolida junto a la de muchos de sus vecinos, que vivían en un barrio chabolista de Bombay.
Pero la triste situación que afecta al pobre niño no se ciñe a este amargo lamento. Su padre lo golpeó al no querer atender a los medios que esperaban en su hogar. Esto, unido a la fiebre que ha sufrido provocada -según se ha difundido-, por el estrés mediático, hace que la situación de Azharuddin sea aún mas lamentable de lo que aparentemente puede parecer.
Sin embargo, a pesar de estos sucesos, apenas se han difundido por los medios, y ni mucho menos se acerca a la difusión que se hizo de los "niños pobres de la película que pisaban la alfombra roja de Hollywood". Y si ahora, después de la "fama", se recuerda esto es por la gran difusión que ha tenido el maltrato ejercido por el padre del niño citado sobre el mismo, lo que hace visible el sensacionalismo del que se nutre -y que incluso llega a generar- el propio círculo mediático.
La lectura de estos sucesos no debe ser la del poder de la fama -que a su vez alimentan los medios-, sino de la gran diferencia que hay entre las zonas más miserables de los países con mayor pobreza y las zonas más ricas de las naciones más desarrolladas, como es el caso de Hollywood. Estos niños deberían servir de perfecto ejemplo para conocer las diferencias económicas y sociales que existen en el mundo, y no como otro nuevo caso de "juguete roto" de Hollywood.

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