Ayer miércoles llegó a las carteleras la decimoséptima película de Pedro Almodóvar, "Los abrazos rotos" protagonizada por Penélope Cruz, Blanca Portillo y Lluís Homar.

 El director ha reconocido que en esta película el peso recae sobre los actores, en quienes ha depositado una gran confianza a la par que responsabilidad. En parte, el éxito (o fracaso) de la película puede deberse a la interpretación, y no es para menos, pues cuenta con un elenco de actores entre los que están los más reconocidos del panorama español.

 La trama, llena de amor, celos y traición, cuenta la historia de Mateo Blanco, un director de cine que tuvo un accidente 14 años atrás en el que perdió tanto la vista como al amor de su vida. Ahora, bajo el pseudónimo de Harry Caine y con la ayuda de su directora de producción, decide dejar atrás la vida de Mateo Blanco, pensando que él también murió en el accidente junto a su mujer.

 La película puede parecer también un pequeño homenaje a "Mujeres al borde de un ataque de nervios" una de las mejores películas del director. Aunque Almodóvar no pretende que se vea así, dentro de "Los abrazos rotos" y, puesto que el protagonista es un director de cine, se rueda otra película "Chicas y maletas" que está claramente inspirada en "Mujeres al borde de un ataque de nervios", y, a modo de anécdota, el escenario es el mismo en el que veinte años atrás se rodó dicha película. La comedia que Mateo dirige es una oposición al drama que está viviendo.

 Ayer se estrenó una de las películas más personales y ambiciosas de Almodóvar, pero habrá que esperar unos días para dar una verdadera valoración del film.